
Contradicciones amenas recorren el amanecer, una vida sin respuestas, una mano sin crecer.
En el tiempo que se halla la manera de vencer, se encuentra una forma, una línea del haber.
Contratiempos previstos me llenan de placer, más el signo del destino me provoca padecer.
Una suerte de venganza procura aparecer, más los tiempos de añoranzas nunca más encontrareis.
Una vez más, absolutamente obvio.
Contratiempos previstos me llenan de placer, más el signo del destino me provoca padecer.
Una suerte de venganza procura aparecer, más los tiempos de añoranzas nunca más encontrareis.
Una vez más, absolutamente obvio.



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