sábado 14 de marzo de 2009

Carta dirigida a tiempos contrarios


Contradicciones amenas recorren el amanecer, una vida sin respuestas, una mano sin crecer.
En el tiempo que se halla la manera de vencer, se encuentra una forma, una línea del haber.
Contratiempos previstos me llenan de placer, más el signo del destino me provoca padecer.
Una suerte de venganza procura aparecer, más los tiempos de añoranzas nunca más encontrareis.

Una vez más, absolutamente obvio.

sábado 4 de octubre de 2008

Evadecimiento fugaz


Corriendo por los pasillos, desesperación y alegría
Una fuerte emoción era lo que allí se sentía.
Un monzón de elementos, mezclados en ti
Me hacían sentir fuera, como si ya me hubiera marchado de mí.

La distancia era lenta, amarga y sincera
Más el aire de la noche libertad placentera.
Un aire escondido en recuerdos furtivos
Dejaba a la vista camino perdido.

Recuperando historias, de memorias borradas
Así me miras, como ahora soñaba…

domingo 15 de junio de 2008

seis


~Palabras de repuesto para engañar a los demás, haciéndolos creer que la felicidad es su mejor amigo.
¿Supongo que lo hacen para tener una vida?
Pero queridos…es tan evidentemente plástica como lo es la verdad de mi ironía al hablarles.~




Un sin fin de obviedades que aún le afectaban lo dejaban circunscrito a la tristeza más estúpida e ilógica. No podía entender porque aún estaba sometido a aquellos episodios pasados, que volvían a manifestarse una y otra vez… como siempre… como en su mente. Ya lo sabía…

Saliendo de su casa se dio cuenta de aquella libertad, solo pasajera, que tanto le gustaba sentir, era hermosa, lo quería volver a hacer, sin embargo, algo aún estaba presente que lo jalaba hacia los recuerdos…

jueves 5 de junio de 2008

5


Días de duelos falsos e inmortales que se sesgaban al creen que en él morirían las esperanzas.

Caminaba por la calle, sin pensar casi, observando las hojas adornadas hermosamente de un teñido anaranjado crujiente, que se manifestaban gloriosamente al ser pisadas por sus eufóricos pies. Reflexionaba acerca de aquella época transitoria que le acontecía, porque, oh si, él sabía con certeza que eso acabaría prontamente, y le provocaba algo de angustia, sin embargo, pensaba aprovechar cada segundo al máximo.

“Mi vida es un maldito libro que ya e leído miles de veces” Pensaba frustradamente sobre su propia predictibilidad.

Las paredes solo estaban allí, tratando de esconder algo que ya se sabía que había al otro extremo: “No tienen utilidad alguna en mi vida”.

Palabras paralelas creadas por la apariencia eran lo único que necesitaba en estos momentos. Las odiaba con todo su ser.

jueves 1 de mayo de 2008

Carta número cuatro. (Presente_)


Caminando intentó no recordar cuántos años tenía... Pronto, alguien le hizo la maldita pregunta. Y él respondió con una nueva: ¿Cuántos cree?
Hubo un silencio…
Miradas inconclusas quedaron volando en el ambiente. Él, al ver la expresión borrosa del personaje no conocido solo dijo: Tengo lo suficiente como para haber muerto, pero no tanto como para suicidarme en este momento.

Lo apartó del camino y observó a la gente: Todos ellos eran tan probables, que no podían largarse juntos… él lo sabía tan bien, que llegó a una estúpida pero cierta conclusión:

“Si las personas reunidas aquí son existentes, mi imaginación solo es una mera construcción sin utilidad alguna y en la que yo, irresponsablemente, he estado viviendo por largo tiempo... Es cierto, pero yo conozco la verdad”.




No puedo sentirte, estas en lo oscuro, sin ti no puedo volar.
Cierra los ojos y no vivas lo de afuera, solo sálvame de la oscuridad.
Si sientes que no estas ahí, llámame que yo si que estoy en todos lados (creo en ti). Pasando por la muerte. Lentamente me tocas, y yo despierto, salto y corro muy rápido, no estas…”

_Una mentira esta apilada en orden…

¿Sólo lo es?

martes 22 de abril de 2008

Tercera carta (3).


Aún así mientras se les veía sonriente en aquellas imágenes, él sabia que en esos momentos había estado triste. Recuerda especialmente ese día como “la ilusión”

Los mensajes de aliento y ánimo lo hacían estremecerse de asco y rechazo…

No soportaba, o más bien no entendía por qué la gente se sentía tan bien de ese modo… ¿Les llenaba en serio ser consejeros de desconocidos? Las palabras se leían tan lejanas, tan falsas… tan frías.

De nuevo los árboles, malditos sostenedores de sus fantasías, lo transportaban a quedarse quieto en aquel lugar. Recuerdos de sus más conscientes causas felices… eran la razón de su vida. Ya no conocía el significado de esperanza, ¿Que era esa sensación?

Un brusco despertar lo llevó a darse cuenta de dónde estaba:

¿Eres tú?

domingo 20 de abril de 2008

Segunda carta.



Perder el tiempo presente recordando el pasado, es una manera de morir lentamente.

___ lo repetía siempre, una vez en su cabeza como pasó realmente y mil como podría haber sido si hubiera hecho algo distinto. Se torturaba a si mismo viendo fotos añejas y leyendo cartas y papeles antiguos: si tan solo pudiera retroceder el tiempo.

Le encantaba conocer gente nueva, porque así podía crear una nueva historia que los otros creerían como verdadera. Nunca decía su nombre real, siempre uno nuevo a cada persona que conocía; claro que tenía cuidado de que esa gente no se conociera entre sí para que luego no se presentaran confusiones.

En la clase miraba por la ventana, siempre creando un universo paralelo en el cuál todo era perfecto, y por supuesto el tiempo que había pasado no existía en él. Era empezar nuevamente su vida.

Salía sólo a caminar, observaba los árboles, y el evidente paso del tiempo por ellos que los había echo elevarse, lo hacía deprimirse en esos horribles días nublados de otoño por la tarde. Pensaba que habían crecido demasiado rápido. Le gustaría cortarlos un poco para que volvieran a ser como antes…